Un año de libros (2025 Edition)

Un año de libros 2025

Lo sé. Tengo un poco abandonado el newsletter. De hecho, algunas personas ya me lo han recordado y no puedo negar la realidad: lo he descuidado un poco. No pretendo poner excusas, pero sí hay razones para ello. Varias.

La primera es el tiempo. No sé si lo sabías, pero es limitado. Y más cuando te metes en mil y un fregados. Y resulta que yo soy de esos. Y pardiez, cada día más. Muchas veces me preguntan de dónde saco el tiempo. Pues hete aquí que este año el newsletter ha pagado parte de la factura.

Pero ya he dicho que no quiero poner excusas. La razón principal ha sido la falta de tiempo. Primero porque he tenido muchísimo trabajo (lo cual es maravilloso) y QE2 Ingeniería para el Cambio está en su mejor momento. Pero los post los suelo escribir en mi tiempo libre, y este año lo he empleado en cosas muy interesantes. La primera, en actuar aquí y allá con mi espectáculo “Acorde a la ciencia”, que tantas alegrías –y consumo de tiempo y energía– me ha dado. La segunda, en actuar con mi compañía de teatro de improvisación 3 Tiempos Impro, riéndome y sobre todo haciendo reír, y la tercera…

Esa la guardo para luego…

Sea como sea un año –intenso, triste o lleno de experiencias– una forma de ver su evolución es a través de los libros leídos. Así que creo que el ya clásico –para mí, claro– “Un año de libros” es una excelente manera de retomar el newsletter. Aunque no prometo un artículo al mes, sí que voy a tratar de ser más constante y no dejar que pasen muchos meses.

Así que, sin más dilación, ni más caña a Linkedin y su algoritmo, aburrido y cruel, voy a proceder a escribir algo que no se va a hacer viral. Pero, ¿sabes qué?: me da exactamente igual.

1. Daniel J. Levitin: El cerebro musical (D)

En mi faceta como divulgador científico y actor, me he centrado en la ciencia que hay en la música. Ya hace dos años que tengo un espectáculo titulado “Acorde a la ciencia” en el que cuento la física y las matemáticas que hay en la música y cómo hace esta para emocionarnos. Pero sigo investigando y documentándome para crear nuevos monólogos. Y este libro es un imprescindible. Levitin es una de las personas que más sabe de música y neurociencia, y eso se nota. Es el segundo libro que leo del americano y, al igual que el anterior –que leí en 2024– me ha encantado. Recomendable si te gusta el tema, ojo. Si no, puede que sea algo técnico.

2. Baoshu – La redención del tiempo (N)

Si hay un libro que me marcó es la trilogía de los Tres Cuerpos de Cixin Liu, un clásico reciente de la ciencia ficción hard. Su complejidad y profundidad me atraparon desde el principio (bueno, siendo sincero desde la página 100 del libro 1). Si te gusta este género, este título es innegociable. Así que cuando descubrí que alguien (no Liu, sino un tal Baoshu con el beneplácito del primero) había escrito una continuación, no me lo pensé. El resultado: pues mira, no. Una trilogía tan compleja no se puede cerrar así. Muy místico, etéreo, inasible. Vamos, que me aburrí como una ostra. Si te gustó la trilogía, que lo siga siendo. En este caso, el cuarto no suma, resta.

3. JJ Abrams, Doug Dorst – El barco de Teseo (N?)

La gran decepción de la temporada. Puede que por las expectativas… pues sí, puede. Pero incluso sin ellas este libro me hubiera parecido un tostón insoportable igualmente. La premisa es top: tres historias diferentes en un solo libro. Desarrollo: el libro –El Barco de Teseo– es una historia independiente. Un bodrio, pero una historia. Luego hay dos “estudiantes” del supuesto autor que van cogiendo el libro en una biblioteca y se van escribiendo notitas en los márgenes. Esta es la segunda historia. Y después tenemos, intercaladas entre las páginas, recortes de prensa, mapas, brújulas, servilletas (sí, servilletas) con mensajes a boli… estos elementos van tejiendo la tercera historia, que es la del misterioso escritor y un supuesto grupo de iluminados. La edición es una verdadera preciosidad y solo por eso –un friki irredento como yo lo sabe bien– ya merece la pena tenerlo. Pero la lectura es tediosa, te pierdes entre tanto cachivache y colorín de las notas de los tortolitos y solo quieres que por favor, queden de una vez y hagan lo que tengan que hacer. Coño, que son muy plastas. Si por lo menos la historia principal tuviera algo de sentido… pero no. No lo tiene. Un coñazo insoportable, soporífero y sin ningún sentido. ¿Soy un poco duro? Podría serlo más, que son casi 50 pavazos. Ahora entiendes la interrogación de la «N». Mucho marketing y poca literatura. Si lo ves en la librería, no lo hagas, aunque te llame.

4. Douglas Hofstadter – Gödel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle (D)

En el otro extremo del Barco de Teseo está esta **** maravilla. Difícil, duro, complejo hasta el extremo (tardé varios meses en empezar porque reconozco que me daba miedo) pero de una belleza indescriptible. Probablemente el libro que más me ha marcado de los últimos años. Algunos de los pocos post de este año, y que más he disfrutado escribiendo, vienen de este libro, que mezcla música, arte, filosofía y matemáticas. El autor, un genio sin paliativos, establece conexiones entre diversas áreas del conocimiento, y nos introduce en un mundo complejo, misterioso y apasionante: el mundo de la recursividad y la autorreferencia. La contradicción y la paradoja. Un universo que nos lleva al límite de la mente y la existencia humanas. Hay pasajes que fueron verdaderamente duros (carezco del conocimiento matemático para entenderlo) pero seguí y mereció la pena. Como me dijo Almudena Martín Castro, «es duro pero el paisaje que se vislumbra es de una belleza abrumadora». No deja de ser como la vida, que nos presenta retos complicados que, una vez superados, nos llevan a la satisfacción del aprendizaje. Libro no apto para personas tendentes al sueño mientras leen. Solo si eres un friki muy raro. Maravilloso si te gusta pensar y reflexionar. Agitador de mentes. Como hacer 100 series de 100 repeticiones de abdominales con el cerebro.

5. Héctor Germán Oesterheld, Francisco Solano López – El Eternauta (C)

Mi amigo y maestro CESAR RODRIGUEZ MOROY es proveedor habitual de joyitas varias del mundo del cómic, y ante la inminente aparición en Netflix de la serie, me avisó raudo: Gon, tienes que leer esto. Y nunca opongo resistencia a esa frase si viene de él. Gloria bendita. Un cómic sobre una invasión alienígena ambientada en argentina y escrita en 1957 no parece muy atractivo: pues ni te imaginas lo equivocado de esa asunción. Increíble lo actual que resulta, lo bien estructurada que está la historia, y lo original que es. Disfrute máximo. Maravilla si te mola el género alien. Consejo: no veas la serie antes, hay cambios y no menores, aunque está muy, muy bien.

6. Karsten Dusse – Mindfulness para asesinos (N)

Este año ––luego lo entenderás–– me he escorado un poco a la novela. Esta es una recomendación de mi amigo Jon Quilez. Divertidísima novela negra, con un humor cáustico que no me pudo gustar más. Me lo pasé como un gato jugando con un ovillo de lana. Como un chiquillo con zapatos nuevos. Como un enano. Muy Dexter, muy Barry, e incluso un poco Walter White. Para mi gusto, el final un poco rápido y repentino. Pero el viaje merece la pena. Chuche literaria. Muerte y sangre con humor. Y crítica social, claro. Hay serie en Netflix, pero no la he visto.

7. Alan Moore, Brian Bolland – La broma asesina y otras historias (C)

Le tenía muchas ganas a este clásico y no defrauda. Joker en su mejor momento. Cruel, sádico, asesino… como a mí me gusta. Y Batman… Bueno, Batman siempre mola. Y punto.

8. Jaroslav Kalfar – El astronauta de Bohemia (N)

Lo más extraño que he leído este año. Vi que la película estaba en no recuerdo qué plataforma como “El astronauta” y antes de verla la investigué. Basada en una novela de… a por ella. Sin mirar. ¿Me gustó? Mucho. Pero no te esperes una historia de extraterrestres. Esto es otra cosa. Una historia sobre la soledad, el remordimiento y el trauma vestida de ciencia ficción. Para más inri, la historia está ambientada en un mundo en el que Checoslovaquia es potencia espacial, lo que sirve de excusa para indagar en el régimen comunista del país tras la Segunda Guerra Mundial. El autor se mueve todo el tiempo en la ambigüedad, de forma que nunca sabes si el protagonista está loco o todo es cierto… lo cual hace que la historia brille mucho más. La película, que vi después, me sorprendió gratamente. Recomendable.

9. Jason Stanley – Facha (D)

No suelo leer sobre política. Y no tengo ni idea de por qué me leí este libro (creo que alguien a quien sigo y por supuesto respeto lo reseñó) pero la cuestión es que fue un impulso. Impecable estudio del fenómeno del fascismo actual. Preocupante, por supuesto, pero que arroja mucha luz para entender qué está pasando en el mundo. Lo que más me llamó la atención: no son solo las derechas las que usan técnicas fascistas ni mucho menos. La propaganda, la manipulación y el engaño ya no son territorio de un solo lado. No me creo nada. Ni a nadie. Soy un Santo Tomás, pero sin el Santo. Bueno, y no me llamo Tomás, pero ya me has entendido.

10. Mychio Kaku – Universos Paralelos (D)

Qué decir de Kaku. Sí, es un poco amarillín. Y sí, a veces se la va un poco la chola imaginando futuros. Pero madre mía, qué bien escribe sobre física. Un disfrute total y absoluto si te gusta la física, la relatividad y la mecánica cuántica (de la de verdad, no de la que cura con mando a distancia). Porque el tío le da a todo, y lo hace de maravilla.

11. Sara García Alonso – Órbitas (B)

Sara García-Alonso vino a Logroño y aproveché para llevarme mi ejemplar firmado. Sigo a Sara desde hace años y es un referente de la ciencia, del feminismo y de todo. Porque la tía es una crack en todo lo que hace. El libro explora su vida, su infancia y juventud, y acaba con la parte referente a su elección y formación como astronauta de la ESA. Personalmente, creo que esta parte es la más interesante y el resto se me hizo un poco más pesado, pero en todo caso, su historia es inspiradora.

12. Greg Bear – Eon (N)

Kaku habla de él en Universos Paralelos y claro, uno no se puede resistir. Holocausto nuclear en un mundo futuro y solo quedan los que están en una nave, que para colmo llegó solo unos años antes del katakroker. ¿Coincidencia? Creo que no. ¡Pero es que resulta que en la nave hay una tecnología que permite deformar el espacio-tiempo! A mí solo con esto ya me han ganado. El problema es que en el último tercio del libro la cosa se va un poco de madre. De esos libros que empiezan guay, pero luego se acaban torciendo. Aquello de lo que cuenta es el proceso… sí, ya, claro. Ñé.

13. José Ignacio Latorre – Cuántica (D)

Un libro muy cortito y muy sencillo sobre mecánica cuántica, si es que “sencillo” y “cuántica” pueden usarse en la misma frase. Dado que ahora la cuántica es algo que se puede usar para curar y para explicar viajes a planos de luz ––que alguien me mate–– sería interesante que más de uno leyese algo sobre el tema, y este es un buen libro para hacerlo. Se ve que el autor ama la materia, la cuida y la mima y nos lleva con él en ese camino. He leído un montón de libros sobre la mecánica cuántica y cuanto más leo, más siento que no la comprendo. Es anti intuitiva, compleja hasta el extremo y enrevesada. Pero apasionante y preciosa. Recomendable al 100% si quieres iniciarte en el mundo de lo muy pequeño. Gato incluido.

14. Richard P. Feynman – ¿Está usted de broma, señor Feynman? (B)

Autobiografía ––caótica, desordenada, divertidísima, como él–– de uno de los más grandes genios de la física de toda la historia. Un personaje de otro planeta. Excéntrico, inteligente hasta dar toda la vuelta y un gamberro de mucho cuidado. En algún momento lloré de risa. En otros, me fascinó este hombre libre de prejuicios, normas y barreras mentales. Alguien que hizo de la enseñanza un arte. Y de tocar los bongos, una afición bien remunerada. Me flipó.

15. Brandon Sanderson – Curso de escritura creativa (D)

Ecuadro de la lista y aquí llega el giro de guion. Al principio te he dicho que a lo largo del artículo te iba a contar la tercera cosa en la que me he centrado. Sí, he escrito menos artículos este año pero, en valor absoluto, he escrito mucho más. Porque my friend, y aquí viene la exclusiva: ¡he escrito mi primera novela! Ya lo ves: efectivamente los libros que leemos cuentan nuestra historia. Y este 2025 ha sido el año en el que , después de muchos años dándole vueltas, me he lanzado a la increíble, maravillosa y obsesiva aventura de escribir una novela. Y de ahí la lectura de este imprescindible de uno de los grandes del género fantástico. Una maravilla que da pautas y normas muy útiles para escribir una buena historia. Leer esto aclaró mi mente y me dio el impulso necesario para tomar ciertas decisiones narrativas, aunque el cambio, el cambio de verdad, vino con otro título de la lista…

16. Philippe K. Dick – El hombre en el castillo (N)

Llevaba tiempo con ganas de leer algo de este genio de la ciencia ficción. Un libro extraño que explora una premisa de lo más interesante: ¿Qué hubiera pasado si el Eje hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial? Intrigante novela que nos sumerge en un mundo aterrador (más aún de lo que ya es) y distópico, con un final que te deja con el culo torcido. Lisérgico, como todo lo de Dick. Hay serie en Amazon pero no la he visto. Miedo. Qué frágil es nuestra existencia.

17. Blake Snyder – ¡Salva al gato! (D)

Y eeeeste es el título. Un manual sencillo, directo y muy divertido para escribir un guion de cine, escrito por alguien que se ha hecho millonario haciéndolo. Vamos, que sabe de lo que habla. Es maravilloso desgranar la estructura de las historias (con el permiso de Campbell) y ver que todas son la misma, con matices, con pequeños cambios. Pero la misma. El cielo se abrió y en medio de la escritura del primer borrador de mi novela, Blake me hizo cambiar la forma de pensar. Empecé a trazar arcos y líneas de personaje, tramas, semillas que irían germinando. Una joya para todo aquel que se considere un cuentista. Y yo, lo soy a más no poder. Un must si quieres escribir.

18. Francisco Ortega – Bahamut (N)

Lo vi en Instagram y me lo pillé, sin pensar. El chileno Francisco Ortega ha escrito una maravilla de la ciencia ficción hard. Una mezcla entre DUNE, Moby Dick y la saga Fundación. Complejo y desconcertante, explora la historia a lo largo de milenios, en un mundo en el que los viajes interestelares son habituales… y en el que el Islam domina el sistema solar. Bene Hesserit y Muad’Dib a la chilena. Inteligencia artificial chunga incluida. Y genética. Y relatividad. Vamos, que el señor Ortega está muy leído.

19. David Epstein  – Amplitud (Range) (D)

Una recomendación de mi amigo Juan Manuel Domínguez que, por lo que sea, cree que soy de esas personas con amplitud en sus actividades. No ocultaré que el libro me costó. Es complejo y muy, muy técnico y a ratos se me hizo bola. Pero está claro que cultivar diferentes disciplinas abre la mente y multiplica las posibilidades de éxito. Ya veremos si es verdad. En unos años os cuento.

20. David Grann – Los asesinos de la luna (N?)

Este libro es un True Crime, o así lo llaman ahora. No es una novela como tal, sino una investigación periodística más o menos novelada. Pero te aseguro que estaba tan enganchado que me lo devoré. Cuando vi que la última y homónima película de Scorsese estaba basada en este libro decidí que primero lo leería y luego vería la película. Absolutamente increíble lo que cuenta esta historia real del genocidio, encubierto y auspiciado por el Gobierno de los Estados Unidos, y perpetrado contra los indios Osage a principios del siglo XX. Pelos de punta, carne de gallina y ojos como platos. La película, además, está muy, muy, pero que muy bien adaptada, y no es nada fácil. La de barbaridades que se han hecho y que nadie conoce.

21. William Golding – El Señor de las Moscas (N)

Un clásico que tenía pendiente. Tenía las expectativas tan altas que me decepcionó un poco, pese a que el libro es un dechado de crítica social inteligente y mordaz. Una metáfora de lo que el miedo nos puede llegar a condicionar, y cómo la barbarie está a solo un paso de la paz. Dura, descarnada y oscura. Reconozco que pensé que Piggy de Nine Inch Nails estaba basada en ese personaje adorable y desesperante al mismo tiempo. Pero no, una pena. Parecen niños, pero somos todos nosotros. Para reflexionar. De terrible actualidad.

22. Anna Stuart – La enfermera de Auschwitz (N)

A mi es que una de la Segunda Guerra Mundial siempre me va bien. Basada en una historia real, esta novela cuenta la historia de dos mujeres que acaban en el infierno de Auschwitz. Sufres con ellas, y con todas las mujeres de su barracón. Las salvajadas que el libro relata, por desgracia, fueron reales. Y de nuevo, no viene mal saber de dónde venimos para no volver al mismo sitio. Novela adictiva. En algunos pasajes, cruda de narices.

23. José Luis Burgos – La penumbra del eclipse (N)

Desde hace un tiempo estoy en Substack. Puedes seguirme aquí. Sí, Linkedin, te he sido un poco infiel. Pero es que claro, esta red social me permite escribir sobre lo que me dé la gana, sin ceñirme al corsé profesional que se respira por aquí. Fruto de esta actividad, llegó a mi este título de un autor autopublicado, JOSE LUIS BURGOS FRESNO, que me regaló su libro. Como me gustan mucho los artículos que escribe en Substack (y como yo estaba escribiendo un libro y siempre puedes copiar, digo, aprender algo) no me lo pensé. Y qué sorpresa más agradable. Una novela original y diferente que me enganchó desde el principio. Cuenta la historia de un hombre que, tras un accidente, sufre una extraña dolencia: su memoria solo dura unas horas. Como Dory, pero en chungo. Te hace darte cuenta de la suerte que tenemos de poseer una mente activa y plenamente operativa. Increíble cómo describe el día a día (mucho más difícil de lo que puedas imaginar) de una persona con este problema. Me encantó. Totalmente recomendable.

24. Philipp Ball – El instinto musical (D)

No tengo remedio. Es ver un libro sobre ciencia y música y no lo puedo evitar. En este caso, recomendación de mi amigo Adrián García Candel, aka El Físico Barbudo. Apabullante el conocimiento de Ball sobre la música en todas sus facetas. Matemáticas y física, por supuesto, pero también neurociencia, filosofía, biología, antropología… espectacular el dominio de este hombre. Cierto es que en ocasiones es tan detallado y completo que resulta algo tedioso. Fundamental si te gusta la música tanto como para comprenderla y no solo escucharla. Contiene muestras de piezas tan extrañas que mi Spotify ha colapsado al hacer mi Wrapped.

25. Gipi – La tierra de los hijos (C)

Mi dosis periódica de cómic. Por supuesto, recomendación de mi maestro CESAR RODRIGUEZ MOROY. Gipi es un dibujante y guionista italiano que hace virguerías. En este caso, una historia post apocalíptica (muy a propósito, como luego verás). Violenta, cruda y oscura. En todo mundo post apocalíptico hay pirados asesinos. Y coño, cómo molan. Muy bueno.

26. Juan Gómez-Jurado – Todo Muere (N)

La gran decepción del año. Me lo he leído (después de posponerlo una y otra vez) por acabar la nueva trilogía, pero si ya “Todo vuelve” me aburrió, este último volumen directamente me ha parecido un bodrio. Aburrido, lento y con un abuso casi obsesivo (y cargante) de la frase nominal absoluta. Que sí, que está bien. Pero para usarla de vez en cuando, no cada tres párrafos. Llegó un momento que me enfadaba al leer una, la ira dibujada en mi rostro. No me ha gustado nada. Cero. Hasta nueva orden, Gómez-Jurado estará en el ostracismo, su cara una mancha negra de tristeza. Puag.

27. Kike Cherta – Los Miralles (N)

Recomendación de mi amiga (y también escritora, y muy buena por cierto) Carolina Rubio. Y madre mía que descubrimiento. De lo mejor que he leído este año. Surrealista, hilarante y violenta, como a mí me gusta. Protagonista real, con sus mierdas. Incómodo y desagradable a ratos. Adorable a veces. Una familia desquiciada (¿o no?) que vive en una realidad paralela pero terriblemente dañina, y dolorosa. Ciencia ficción encubierta y drama costumbrista con claras referencias ochenteras. Kike Cherta, castellonense afincado en La Rioja, es un fenómeno y esta novela, una joya. Absolutamente recomendable. Miedo a ratos, sobre todo a los perros. Odio las manzanas.

28. Gipi – Unahistoria (C)

Como ves, me gustó Gipi y en una visita a Madrid (sí, fui uno de los que consiguió entrada para Radiohead) aproveché para entrar en una tienda de cómics y… pues eso. Para casa. Preciosos dibujos y un guion complejo contado en varios momentos diferentes, con la Primera Guerra Mundial de fondo.

29. José Edelstein – Trece Maneras de mirar el cielo (D)

Sigo a Jose Edelstein desde hace tiempo. No solo por sus apariciones en Coffee Break: Señal y Ruido (el mejor podcast de ciencia del Universo observable) sino porque es, junto a Javier Santaolalla Camino y Jorge Pérez Melián, el creador de Amautas , la mejor plataforma de formación del Sistema Solar. Ya disfruté como un enano de su “Einstein para perplejos”, en colaboración con Andrés Gomberoff Selowsky, pero este nuevo libro es una pequeña joya que combina la ciencia con otras artes, como la música o la literatura. La comparación de la física cuántica con el lenguaje (o la música) es de lo mejor que he leído últimamente. Tuve el honor y el privilegio de ver a José actuar en Logroño con su espectáculo “Universo entre Canciones”, junto a Lore Edelstein y Daniela de Rito en la Sala Negra de Logroño y fue algo absolutamente maravilloso. Y de regalo, me llevé el libro dedicado. Gloria Bendita.

30. Cormac McCarthy – The Road (La carretera) (N)

Otro clásico que tenía pendiente. Cormac no es fácil. Escribe raro de narices. Según he leído, para que sientas la misma incomodidad que el hombre y el chico. Pero pardiez, a veces se hace un poco cuesta arriba. Aún así, el libro es brutal. Post apocalipsis del chungo. Hay escenas que provocan verdadero terror. Las conversaciones a veces son difíciles de seguir (el amigo McCarthy no usa guiones de diálogo) pero la experiencia merece la pena. Una novela sobre el miedo la oscuridad del hombre cuando se enfrenta al hambre y al peligro y a la muerte inminente. ¿Qué somos capaces de hacer para sobrevivir?

31. Arthur C. Clarke – Cánticos de la lejana tierra (N)

A día de hoy, no lo he acabado, pero como caerá antes de fin de año, lo incluyo. Además, con Clarke no hay posibilidad de fallo. Reconozco que este lo quería leer porque Mike Oldfield (mi músico favorito) compuso un disco basándose en la novela y aunque no es, ni de lejos, su mejor LP, es razón más que suficiente para leer el libro.

32. Gonzalo Villar – Sinestesia (N)

Sí, así se llama mi próxima novela. ¿Puedo decir que la he leído? Tú dirás… la he escrito. En mis ratos libres, por las noches y fines de semana, pero ya está. He conseguido uno de mis sueños. Es cierto que está en fase de revisión (mi idea es tener un primer borrador durante estas navidades) pero la historia está acabada y construida. Y sí, lo has adivinado: ficción post apocalíptica, con tintes de ciencia ficción, humor y violencia tarantiniana. Y música a raudales. Pero antes de lanzarme con una sinopsis, prefiero acabar el borrador y probar suerte con editoriales. Con un poco de suerte, el 26 será el año en el que publique mi primera novela. Y si ese momento llega, te aseguro que entonces leerás la sinopsis.

Y esto es todo. Menos libros, pero más largos. Cada vez más raros, cada vez más variados. El año de los libros sobre libros, de escribir y de ahondar en mis conocimientos sobre música y ciencia. Un año de exploración y de aprendizaje. De descubrimiento, aunque… ¿Cuál no lo es?

Este próximo 2026 se presenta apasionante, con un montón de proyectos en QE2 Ingeniería para el Cambio, muchísimo trabajo y retos apasionantes. Actuaciones, monólogos y novelas. Un año que me hace mucha ilusión vivir.

Y te deseo lo mismo: que tengas unas ganas increíbles de vivir con pasión. Lo bueno, lo malo y lo regular. Porque mientras respiremos podemos seguir aprendiendo, mejorando y creciendo.

Queridos lectores, os deseo una feliz Navidad y un maravilloso año 2026.

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Gonzalo Villar | Piano - Teatro - Ciencia
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